Crítica de Godzilla

GodzillaCuando algunos vimos a Gareth Edwards frente a un proyecto como Godzilla, fue inevitable echar la vista atrás y pensar en su ópera prima, una Monsters que pisando un terreno similar, se terminaba desmarcando para ofrecer una propuesta que tras su fachada escondía reflexiones realmente interesantes y una lograda faceta humana.

No obstante, se antojaba complicado que Edwards volviera a manejar las coordenadas igual que en su debut, en especial tratándose Godzilla de un blockbuster auspiciado por una major norteamericana. Aunque en teoría las reiteraciones discursivas y los subrayados nos confirman se ha alejado de ellas, en la práctica el británico ha logrado realizar, no pregunten cómo, lo más parecido a un blockbuster autoral que he visto en los últimos tiempos. Como es obvio, y por mucho que haya podido imprimir su sello en la medida necesaria, Godzilla no es autoral en un sentido tan estricto en el uso de sus formas, pero sin embargo sabe hacer suyo el relato e incluso dejar destellos a nivel de realización que confirman que el film no es otro blockbuster al uso y se aleja meridianamente de lo que habitualmente conocemos por ese término.

GodzillaPara ello, Edwards arriesga en cierto modo, y es que priorizar ciertos aspectos de la historia por encima de lo que el público mayoritario estará deseando ver es ya de por sí un riesgo, pero ante todo una decisión valiente que nos lleva a asistir a lo que se podría denominar como una extraña monster movie que en cierto sentido del término roza la serie B (ciertas secuencias algo bizarras como para figurar en una superproducción, la configuración del relato –más cercano a las precuelas de la Godzilla original que otra cosa–, etc…) y encuentra en tanto en su discurso como en su particular forma de enfocar el drama aliados tan atípicos como (a ratos) eficientes.

Cierto es que se echa de menos un desarrollo más constante o incluso más profundo entorno a algunos de sus personajes, que no tienen espacio suficiente en una comprimida trama para llegar a cotas que dotarían de un suplemento a la obra, pero sólo el hecho de que Edwards decida poner sus miras en algo que resultaría tan secundario en cualquier otra película de estas características, ya es digno de elogio.

Además, ese alegato que sostiene el director en todo momento, y que como ya he comentado queda algo diluido debido a las reiteraciones y subrayados (escenas como la del reloj no merecían ser verbalizadas más adelante por el personaje de Watanabe, o incluso detalles como ese cartel del final sobran a todas luces), imprime un sello y unas inquietudes que al fin y al cabo terminan reforzando la concepción del Godzilla de Evans: le otorgan una motivación extra que se extiende más allá de la propia concepción que la cinta pudiera sostener en un principio.

GodzillaEn el plano narrativo, Godzilla sorprende por la solidez con que está armado el esqueleto de una historia que en apenas dos horas logra desgranar no pocos detalles. En ella hay ritmo, hay entereza y hay un milimétrico trabajo en busca de un equilibrio narrativo que sostenga el film como si de un armazón se tratase. A nivel de dirección también deja destellos Edwards, especialmente en esos veinte minutos donde es capaz de trasladarnos en paralelo a dos acciones (la batalla final y la búsqueda de esa bomba) sin necesidad de estar empleando innecesariamente elipsis: en ese sentido, el modo en como las siluetas y sombras configuran un espacio u ambiente al recorrido de los soldados, supone un perfecto ejemplo de la magnífica labor del cineasta tras las cámaras.

Godzilla es lo que pocos esperábamos, y logra que el autor de Monsters más que una promesa en firme sea ya una realidad: las capas y detalles con que logra revestir esta nueva aportación a una de las criaturas niponas más emblemáticas confirman que, pese a los defectos que podamos encontrar en Godzilla, Edwards es uno de esos talentos a los que habrá que seguir muy de cerca a partir de ahora, por mucho que surja la inevitable pregunta de hacía donde se dirigirá el universo de un cineasta que hasta ahora siempre había encontrado apoyo en criaturas que casi se podrían tratar de un pretexto. Como lo son en Godzilla, en definitiva.

Godzilla

acera de Grandine

Rubén Collazos ha escrito 87 posts.


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