Crítica de Wrong Cops

wrong cops

Quentin Dupieux es ese cineasta colgado de la vida que hace unos años trajo a Sitges una cinta sobre un neumático asesino que se enamoraba de una chica en medio de un juego metalingüístico sin fin en la muy divertida Rubber. Con el tiempo se ha hecho un asiduo al festival y no son pocos los que se declaran seguidores acérrimos del cineasta.

En esta ocasión dirige, produce, escribe, fotografía y compone la banda sonora de Wrong Cops (e incluso hace un breve cameo), una comedia absurda sobre la irracional cotidianidad de unos agentes de la ley que no tienen nada que hacer y que nunca parecen sorprendidos por las situaciones disparatadas en las que se ven envueltos.

La cinta está llena de geniales momentos cómicos marca de la casa. Tal vez en este sentido sea digno de mención la presentación que se nos ofrece de unos de los personajes, un policía que pasa marihuana escondido en ratas muertas mientras escucha música electrónica a todo volumen. Así, encontramos a un agente obsesionado con el sexo que amenaza con disparar a las transeúntes si estás no aceptan sus exigencias de mostrar sus pechos, a otro policía con un parche en el ojo que pasa el tiempo creando melodías electrónicas, una agente dispuesto a hacer chantaje a un colega por unos pocos miles de dólares  o a un moribundo disparado por el policía camello por error que resulta ser un verdadero experto musical.

wrong cops

Todas las historias se van cruzando en un día normal y corriente, donde no hay nada que hacer. Y cuando parece que encuentran algo con lo que ocupar su tiempo, como un posible caso de asesinato, rápidamente saben como conseguir pasar del tema. No hay investigaciones, no hay persecuciones, ni tiroteos ni tensión laboral como tantas otras veces hemos visto en las series policiales típicas. Ninguno es un joven apuesto agente del orden y huyen en todo momento de la heroicidad. Tenemos a un desecho de hombres y mujeres dando vueltas por una ciudad desatando la comedia allí por donde pasan que se nos muestran hastiados de sus quehaceres diarios y que se comportan con normalidad ante los hechos insólitos que acontecen en el lugar.

Como viene siendo en el cine de su director, la cinta pasa por altibajos narrativos, que no consiguen hundir la propuesta, apoyada en un metraje de una duración corta, salpicada de humor, personajes excéntricos y destruyendo las grandes historias para centrarnos en un día “normal y corriente” de nuestros personajes. La música cumple una función primordial, pues hace que avance la obra por caminos que de inicio uno no espera.

Para quien haya seguido la trayectoria de su cineasta, Wrong Cops cumple y no defrauda. Acercarse por primera vez a una de las propuestas de Quentin Dupieux es siempre una experiencia, pero no puedo evitar apreciar que se encuentra un paso por detrás de otros trabajos de su autor. Autor que siempre tiene un espacio en un festival como el de Sitges, donde nunca falla ante su público.

Divertida y extraña, sumergirse en el mundo del autor francés siempre es una opción recomendable, pero uno tiene la sensación que salvo unas escenas sueltas de indudable comedia, esta vez no se explota como en anteriores ocasiones el material con el que se juega. Y aún así, yo os animo a que la veáis. 

wrong cops

acera de sarajesko

ha escrito 27 posts.


Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Blue Captcha Image
Refrescar

*