Pacific Rim. Un divertimento para del Toro, un kaiju cibercultural

pacific rim

Llega, tras años de espera, la nueva película dirigida por Guillermo del Toro. Un blockbuster espectacular en el más estricto sentido de la palabra, que parece suplir diversas expectativas creativas del director.

Para aquellos espectadores que esperen una profundidad psicológica en los personajes, que esperen un mensaje fácilmente reconocible que incite a una reflexión existencial masticada, o diálogos de tremenda profundidad, lo tienen claro. Este no será su film porque del Toro no ha venido a traernos una película pretenciosa en lo filosófico, ni pretendiendo fingir que busca ser otra cosa que una película de kaiju (el género fantástico de monstruos colosales que en los años 50 apareció en Japón; si citamos a Godzilla y Mothra supongo que viene en mente la idea). Es el planteamiento de un film Kaiju para la sociedad digital y el mundo contemporáneo.

godzilla

Por suerte, supera en creces y técnicamente a cualquier blockbuster de las últimas dos décadas con robots o monstruos gargantuescos. Es una película de monstruos surgidos de las profundidades procedentes de otro universo, que para los amantes de Lovecraft verán como del Toro trata de sacarse un poco la espinita clavada por no haber podido tirar adelante la adaptación de En las montañas de la locura, creando otro universo que está inspirado por el misterioso escritor estadounidense.

Del Toro es un director maestro del género fantástico con un bagaje cultural en éste extraordinario. Muestra escenas de acción trepidantes, y sabe cuando el espectador puede cansarse, para, antes que se rompa la magia, poner un disparador de humor para crear un contraste de relax abrumador. Son la acción y el lenguaje visual el medio conductor de la narración.

Encontraremos héroes arquetípicos, diálogos que parecen también arquetípicos con clásicas arengadas antes de la gran batalla, que parecen escritos a posta por un fetichismo casi kitsch. No pretende que nos enamoremos de los personajes, pretende trasladarnos a un mundo apocalíptico. Porque el equipo de del Toro nos traen una película de monstruos contra monstruos para nuestra sociedad.

El trabajo de creación de monstruos se fijó en crear unos nunca vistos, aunque inspirados en cierto aire al hombre disfrazado de las películas clásicas niponas. El respeto por éstas es sublime, pero a la vez quiere una disrupción para crear algo nuevo, y lo consigue, por lo que es posible que deleite a más de un espectador por este aspecto.

Aunque tiene un inicio excesivamente vertiginoso, propio de la aceleración de la imagen que sufre el cine desde su invención hasta nuestros días, encontraremos que en dos horas de película trata de explicarnos mucho de su universo, aunque vence esta sensación con un ritmo estudiado. Para el más crítico, quizá demasiado. Para gustos, quizá la acción engulle un poco el universo. Pero una acción de buen gusto visual.

Es una película ambiciosa dentro de su propio subgénero y bien conseguida, pero no ambiciosa más allá de éste. Busca crear una atmósfera propia que cautive al espectador en su propio universo coherente, que puede ser un tanto adictiva e incluso puede incitarnos a leer sus cómics secuela o los videojuegos para saber más, un merchandising también estudiado.

Para algunos esta película es un hito del año. Para otros es una blockbusterada más. Pero sin duda alguna es un encanto dentro del cine fantástico de monstruos y robots gigantescos, sin desmerecer los clásicos, que traduce su lenguaje para Hollywood. Es un divertimento digno de ver y ser cautivado por la energía del equipo dirigido por Guillermo del Toro.

Y sí, los productores de Asylum ya han ido al ataque con una producción de serie Z llamada “Atlantic Rim”, una contraculturada inconsciente a la apropiación del lenguaje de serie B por las grandes producciones.

Ahora bien, la lectura más interesante está detrás de la lucha de los seres orgánicos venidos de otro mundo versus los mecanoides. Aviso de spoilers a la vista. Dejen de leer antes de ir a verla si no les gusta leerlos. Aquí comienza una pequeña lectura cultural.

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En esta lucha de monstruos, por un lado, tenemos como referente la dicotomía orgánico-mecánico, hombre-máquina, tecnología biogenética versus tecnología cibernética, que nos rodea desde el surgir de la sociedad digital allá los años 70 y 80. Se materializa a través de las luchas titánicas de ambos tipos de “monstruos”.

Otro referente interesante es el debate que hoy en día observamos en la cultura sobre la tecnología moderna. Del Toro es un amante de los retrofuturismos como ha demostrado con las adaptaciones de los cómics de Mignola, y captura cierto debate que se ve, por ejemplo, en el Steampunk sobre este aspecto.

Nos regalará las imágenes de unos artilugios que nos recordarán a La Ciudad de los Niños Perdidos y a los clásicos laboratorios de científicos locos, con científicos incluidos, y un Jaeger sutilmente atompunk, el soviético. Lo más interesante de todo esto es observar la tecnología que se nos muestra hasta un detalle “pornográfico”,  usada, con la pintura desconchada, vieja, sucia. Algo que contrasta con películas de ciencia-ficción actuales que nos muestran la tecnología fría, inmaculada, nueva, como acabada de salir de una Apple Store. Una tecnología más realista que se puede tocar y ser familiar, que se puede temer, que se puede “cacharrear” y mejorar. Otro punto de encanto de este universo.

La ciudad de los niños perdidos

Para los devotos de Evangelion, están de suerte, encontrarán ciertas ideas sacadas de la saga, o que lo parecen, para meternos con calzador un mensaje contemporáneo de nuevo. Pero no precisamente en el diseño de los Jaegers exceptuando el aspecto de sincronización neuronal con éstos y los pilotos, sino que los veremos más bien aplicados alrededor de los Kaijus, en la forma de clasificar su tipología, en que vienen precisamente en oleadas, y en el hecho que la sangre de los Kaijus contaminan el mar. Y algún pequeño plano-secuencia que nos recordarán a dicha saga.

Se nos explicará en la película que la venida de los Kaijus ha sido provocada por el aumento del CO2 en la atmósfera y otras transformaciones de la mano del humano. Es decir, no es una película donde el ser humano es la víctima del destino, sino la causante. Volvemos a este leitmotiv actual de la concienciación de la destrucción del mundo por nuestra parte.

Tampoco faltan los “tributos a”. En este caso encontraremos un delicioso tributo a Blade Runner que el aficionado a esta película descubrirá en un momento bien conseguido, y alguna que otra idea que no desvelaremos para que queden escenas sin contar. Sólo para el cinéfilo de los géneros fantásticos podría parecer un pastiche muy bien parido y de buen gusto.

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Una crítica por Elisabet Roselló

 

 

acera de Elisabet Roselló

Elisabet Roselló ha escrito 1 posts.


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3 Comments

  1. Muy buena critica. Comentas muy adecuadamente tanto los puntos a favor como en contra, y a mi parecer siendo objetiva en todo momento, haciendo múltiples referencias.
    Ya espero leer tu siguiente crítica.

  2. Pingback:Publicada la crítica de Pacific Rim | Elisabet Roselló - Cultura, Sociedad y Transformaciones Digitales

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