Leeds Festival 2011

Empezaré diciendo que yo no sabía que iba a ir a este festival, pero cuando estas plácidamente durmiendo en tu cama y aparecen tus amigos por sorpresa, te secuestran y te suben a un avión, es difícil negarse. En cuanto ví que nos dirigíamos al Reino Unido y que me habían puesto un saco de dormir en la maleta lo entendí: vamos a Leeds/Reading, el mayor y mejor festival de Europa. Lo que nadie pudo preveer era que nos caería el juicio final encima: que las lluvias convertirían el suelo en barro que a ratos actuaba como arenas movedizas, que un viento huracanado arrancaría cientos de tiendas, y que los gritos de las fans de My Chemical Romance rebentarían los tímpanos a más de uno. Pero como se suele decir, vayamos por partes.

 

Viernes 26 de agosto: 1er día

Cuando llegamos al festival y preguntamos por la zona donde estaban nuestras tiendas nos dijeron “miles and miles away” y no nos tomaban el pelo, despues de casi una hora de arrastrar las maletas entre la lluvia y un barro pantanoso, llegamos a la tienda. Y es que eso no era un festival musical, eso era una ciudad de ocio montada con cientos de stands de comida, tiendas, supermercado, carpas de djs y montones de atracciones de feria.

En fin, debido a todo esto nos perdimos a los grandes Fucked up, a los prometedores We are the ocean, a los consolidados Taking back Sunday y a Frank Turner, a quien le tengo un cariño especial.

Llegamos a tiempo para ver las últimas canciones de Enter Shikari, famosos por incorporar elementos de electrónica bailable en sus canciones hardcore y convertir sus conciertos en algo así como rave parties, pero siento decir que me decepcionaron un poco.

A continuación nos trasladamos al escenario donde iban a actuar Panic! at the disco, que ofrecieron un setlist bastante previsible mezclando sus temas más famosos (I write sins not tragedies, Nine in the afternoon, etc) con los mejores temas de su nuevo disco (The ballad of Mona Lisa, Ready to go, Let’s kill tonight…). Si bien no fue una actuación memorable, sirvió para resguardarse un rato de la lluvia.

Los siguientes a los que vimos fueron a unos cumplidores Face to Face, seguidos de una gran sorpresa para mí, y es que apareció como invitado especial de nuevo Frank Turner, ofreciendo un setlist bastante diferente al habitual, consistente en canciones típicas de taverna y  algunos clásicos suyos olvidados, con mucha calidez y complicidad en el ambiente, donde hay que destacar la colaboración de Chuck Ragan de Hot Water Music (a los que justo nos habíamos perdido) en el tema The boat y la magnífica versión que hizo del clásico de Queen, Somebody to love.

Como quien no quiere la cosa, había llegado la hora del gran cabeza de cartel: Muse, el grupo más importante de los últimos 15 años. Un grupo que ha sabido aportar originalidad al mundo musical, sin renunciar a crear canciones memorables, y todo gracias a ese gran genio de nuestro siglo llamado Matt Bellamy.

Lo malo fue que, lo que a priori era una buena noticia, y es que venían para celebrar el décimo aniversario de Origin of Symmetry, se convirtió en una lacra, pues  tocaron el disco al completo. Y es que por mucho que esté considerado uno de los mejores ábumes de los últimos tiempos, no deja de contener demasiadas canciones lentas para ser trasladado íntegramente al directo. Por suerte, al terminar, nos ofrecieron sus temas clásicos y lograron remontar el concierto. Todo esto, sin desmerecer la cuidada interpretación escénica y visual que ofrecieron, con llamaradas, videos preciosistas, una lluvia de globos convertidos en ojos gigantes, fuegos artificiales, etc.

A todo esto, Roberto prefirió irse al escenario secundario a disfrutar de la festividad y el buenrollismo de los punk irlandeses Flogging Molly, que seguro que no defraudaron.

 

Sábado 27 de agosto: 2º día

El día más intenso del festival nos esperaba, y si hubo una nota característica del mismo, fue que durante todos y cada uno de los conciertos llovió y salió el sol varias veces: bienvenidos a Inglaterra.

El primer grupo en caer fueron Architects, con una puesta en escena un poco sosa, y que se vió largamente compensada por la increíble actuacion de The Blackout, que si bien no tocaron todas mis favoritas, dieron un espectáculo increíble que se vio acompañado de una respuesta por parte del público formidable, formando espontáneamente circle pits y demás. El cantante rubio fue la clave (perdón por no saberme el nombre), ese tío está totalmente pirado, no solo se tiraba encima del público y cosas así, sino que hizo cosas que nunca había visto hacer encima de un escenario: desde escupir un gargajo enorme hacia al cielo y darle un patadón antes de que toque suelo, o literalmente soltar un vómito entre frase y frase. Además, suya es una de las mejores frases del festival: “Ahora todos a cantar, si no os sabeis la letra no os procupeis, yo tampoco, simplemente grito de manera que suene bien”.

A los punkpoperos New Found Glory los vimos desde el césped, comiendo, demasiado azucareros para nuestro gusto. A los que no podíamos pedernos es a los cada vez más famosos Bring me the horizon, o como les llamamos aquí en España, Bring me the chorizo, que si bien eran el grupo más de “caña burra” del festival, lo supieron amenizar con constantes (y demasiados) circle pits, walls of death, etc. La anécdota del concierto fue quizás que cuando se tiró el guitarrista al público, no pudo volver al escenario por la marea de gente, y Oli Sykes tuvo que pedir a todo el mundo que nos tiraramos para atrás y que nos agacháramos al suelo. ¡Al final el guitarrista consiguió volver sin guitarra y casi sin ropa!.

Con Rise Against no sé qué pasa, que a pesar de ser uno d mis grupos favoritos, cada vez me gustan menos en directo. En parte por el mal sonido de guitarras que acarrean últimamente y en parte por el desafortunado setlist que ofrecieron, basado principalmente en sus dos menores últimos trabajos y dejando de lado temazos como Give it all, Heaven knows, Blood to bleed o State of the union. Aún así hay que decir que un concierto malo para ser Rise Against sigue siendo un concierto increíble para ser casi cualquier otro grupo.

Gran ilusión tenía yo por ver a mis queridos Deftones, y me encontré con un caso parecido al de Muse, y es que tocaron demasiados medios tiempos que acabaron por romper un poco el ritmo. Aún así, fue  un placer escuchar la agresiva My own summer, la tremenda Change, la preciosa Sextape, y ese gran tema llamado Passenger donde salió a hacer las 2as voces Tim Mcllrath de Rise Against (en el lugar de Maynard James de Tool).

Los míticos The Offspring, uno de los primeros grupos de los que fui fan (dicho sea de paso), tampoco tuvieron muy buen sonido, pero supieron compensarlo con un gran setlist y con un buen ambiente lleno de divertidos pogos, que acabaron con una lluvia general de barro. A destacar que presentaron una nueva canción de su próximo disco que a mí me resultó bastante sosa pero bueno, mantendremos la esperanza.

Miedo me daban 30 Seconds to Mars después de la experiencia en Barcelona, donde Jared Leto apenas cantó y se dedicó a destrozar con una acústica varias de sus canciones. Por suerte, en Leeds usó más el micrófono (aunque ni remotamente lo normal para cualquier cantante) y tan sólo nos destrozó Hurricane y el principio de The Kill. Además, Jared resultó el personaje más carismático y divertido de todo el festival. Buenísimo fue cuando arrastró hasta el escenario a un chaval porque no estaba saltando y lo hizo saltar solo delante de todos durante toda la canción.

Como vienen haciendo en la gira, se acabó el concierto con un montón de gente encima del escenario cantando Kings and Queens. Aunque, en esta ocasión Jared, disfrazado de indio, tuvo que exigir a la gente que dejaran de saltar la valla o el escenario se iba a hundir.

Para terminar, el mayor llenazo de todo el festival se lo llevaron My Chemical Romance, como era de esperar, con ese fenómeno que no veíamos en el mundo del rock desde la beatlemanía. Este concierto fue con diferencia el que vi desde más lejos, y si bien el grupo hizo alarde de técnica y carisma, y la puesta en escena con hinchables y fuegos artificiales estuvo a la altura, debo decir que el setlist que ofrecieron en Barcelona estuvo mucho mejor, ya que aquí casi tocaron todas las baladas pastosas del último disco y se dejaron temazos como Thankyou for the venom o Vampires will never hurt you. Eso sí, grandes Helena, Our lady of sorrows, Famous Last words, etc incluso los muy cabrones consiguieron arrancarme una lágrima en Cáncer! Como no podía ser de otra manera, se dejaron ese gran tema al más puro estilo Queen llamado Welcome to the black parade para el gran fin de fiesta.

 

Domingo 28 de agosto: 3er y último día

Al tratarse del día que menos grupos interesantes tocaban aprovechamos para dormir hasta tarde, a pesar del viento huracanado que hacía fuera y que hizo volar cientos de tiendas.

Empezamos la velada con unos aburridos y sobrevalorados Two Door Cinema Club, que nos obligaron ir a por unas birras a la guest area para ahogar las penas, donde nos cruzamos cara a cara con los miembros de la mejor banda del día: Pulp.

A continuación nos dirigimos a ver a los grandes Boysetsfire, con una carpa que, al tratarse del día del indie y el moderneo comercial en general, se vio bastante vacía. Por suerte, lo suplieron con una buena actuación donde no faltaron las geniales After the Eulogy y Rookie. Además, me llevé para casa una baqueta que pillé al vuelo.

Llegamos al escenario principal justo a tiempo para escuchar los temas más celebrados de los míticos Madness: Our House y It must be Love. Con el ambiente más buenrollero de público que he visto jamás. Donde, nos contaron nuestros amigos, se montaron incluso divertidos combates de sumo en los pits.

Muchas ganas les tenía a Jimmy Eat World, a quienes veía por primera vez, y ofrecieron un setlist increíble, con todos mis temas favoritos. A pesar de eso, el protagonista del concierto resultó ser el cámara de la gran pantalla, que consiguió que las chicas (y alguinos chicos también) a las que enfocaba empezaran a despelotarse, tónica que continuó a lo largo del día divirtiendo y caldeando el ambiente.

Después de cenar fuimos a ver a los famosos The Strokes, que para mí supuso la mayor decepción del festival. Francamente no entiendo cómo un grupo tan límitado técnicamente y con una voz tan sumamente monótona han tenido la suerte de crear tantos hits masivos. En mi opinión, este grupo o se reinventa, o le quedan dos telediarios.

Finalmente, el grupo más mítico en tocar en el festival fueron los grandes Pulp, que ofrecieron una de las mejores actuaciones de todo el festival, por no hablar del gran carisma y humor de Jarvis Cocker. Empezaron a lo grande, con Do you remember the first time?, mi tema favorito. No faltaron las míticas Pink Glove, Razzmatazz, Disco 2000, Babies, etc. Aunque para mí lo mejor del concierto fue encontrarme entre miles de personas a mis amigos por casualidad en la cuarta fila. A todo esto, el cantante no paró de tocarse, excitarse, y follarse los altavoces, hasta el punto de soltar otra de las grandes frases del festival: “Esa valla que teneis ahí delante no me protege a mí de vosotros, ¡sino a vosotros de mí!”, grande. En fin, como era de esperar, acabó con la famosa Common People, con lluvia de confeti incluída.

Un colofón de fiesta que nos dejó con ganas de volver otro año. Eso sí, ¡con mejor clima por favor!

acera de jordiafi

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